El tipo levanta la pesada piedra llena de sesos de la almohada. El reloj acaba de marcar el comienzo de todo, el fin de los trucos del sueño, ya no mas miedos, tristezas, sensaciones de placer o felicidad fingidas, ahora todo se vuelca a la realidad. Sus ojos se abren y debiles, sin poder focalizar muy bien, empieza a divizar figuras, algo que se parece un reloj, algo que se parece a un televisor, algo que se parece a una pila de libros.
Su cuerpo, atado por la magia del sueño empieza a despertar, a moverse y se levanta de la cama. El tipo realiza unos tambaleantes pasos hacia el baño, el pelo en una situacion caotica, los ojos, hinchados, toda su cara le pide volver a dormir, pero ya no puede, la realidad se impone, esa cancion que se repite una y otra vez y que solo podra dejarse de escuchar con el silencio de la muerte.
Se sienta en la mesa, prepara su desayuno y lee el diario, solo para recordar que el mundo esta mas ensangrentado que ayer, que todo parece pender de un hilo y eternamente sera asi. Todo tiene un sentido de rutina, el caos solo queda en los privados momentos de locura, el caos se castiga y la rutina asesina la imaginacion, la creacion, los ruidos de otros asesinan los ruidos de los objetos, todo parece ser una masa amorfa a la que reconocemos con un solo nombre, realidad.
Toma las paginas del diario, mira las fotos, la muerte cuando esta en numeros, cuando no tiene caras, cuando no tiene familiares que lloran, parece no conmovernos.
Entonces, una explosion mas en un pais lejano, mas sangre, mas escombros, pero no importa, al lado la linda publicidad de perfumes, colorida, atractiva, divertida, te dice "ahora no te conmuevas, ahora comprame". Y sobre la foto de la explosion, una gota de sangre, no de la foto, sino del tipo que estaba leyendo, y luego otra, mas grande, un dolor impresionante en los ojos y una primera explosion de su cuerpo. Un grito que estalla en todas las paredes de la casa, que solo se detiene por un segundo estallido que parecia inevitable.
Ya nada ve, la oscuridad lo ataca por completo, el colapso corporal, y los ojos, vomitados sobre los diarios. El tipo toca el diario, los encuentra ahi, quietos, bañados en sangre, mientras en toda su naturaleza encuentra paz.
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1 comentario:
Te me asombra. Eso es muy bueno!
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